
Santilli prepara una jugada "win-win" con Pullaro para intentar romper el bloqueo legislativo
Lucas Bo
El primer encuentro institucional entre el Jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, marcó el inicio de una etapa de negociación mucho más pragmática con la que el oficialismo busca seducir a los mandatarios provinciales para destrabar las reformas estructurales de Javier Milei. Mejorar el vínculo con Pullaro es clave ya que el santafesino suele alternar apoyos en leyes con duras críticas hacia políticas que afectan los intereses productivos de su provincia. En este marco, Santilli diseñó una propuesta de beneficio mutuo que le permite al santafesino llevarse soluciones de gestión mientras el Ejecutivo exhibe un triunfo ideológico.
El punto más avanzado de las conversaciones gira en torno al complejo estado de las rutas nacionales que atraviesan Santa Fe, un reclamo histórico del entramado agroindustrial de la región. Mientras que desde el entorno del gobernador calificaron el encuentro como "muy bueno" y destacaron que se avanzó decididamente en revisar el estado de los corredores nacionales, desde la Jefatura de Gabinete confiaron a EsPosta que el Gobierno está próximo a firmar un convenio estratégico para transferirle a Santa Fe, por un plazo de 20 años, la administración de una ruta nacional clave que el propio Pullaro había solicitado formalmente. "Ese convenio se firmará a pedido de Santa Fe y es plenamente compatible con el modelo que impulsa el presidente Milei, según el cual la inversión en infraestructura debe provenir del sector privado", explican por lo bajo en el entorno de Santilli para dejar en claro que la Rosada no financiará las obras. La jugada es redonda para ambas partes, ya que el Gobierno se desprende de la responsabilidad de mantenimiento de una traza vial que hoy no puede costear debido al torniquete del déficit cero, pero sin ceder ante las pretensiones de la obra pública tradicional. "Una vez realizada la transferencia, la provincia avanzará con un esquema de participación privada; no será una obra financiada por el Gobierno de Santa Fe", remarcan desde el oficialismo, logrando así que Pullaro acepte ejecutar el modelo de inversión privada que promueve el Presidente como reemplazo de los viejos mecanismos estatales.
El otro gran foco de tensión que sobrevolaba la Casa Rosada era el millonario reclamo de Santa Fe por la deuda que la Nación mantiene con la caja previsional de la provincia, un conflicto financiero histórico que amenazaba en los tribunales. Oficialmente, el comunicado emitido por la Jefatura de Gabinete buscó mostrar una armonía institucional, señalando que dialogaron sobre la agenda parlamentaria impulsada por Casa Rosada y la importancia de avanzar en iniciativas estratégicas para el desarrollo del país. Sin embargo, la letra chica de la tregua política corre por carriles reservados y confirma que, al menos por ahora, el conflicto judicial por los fondos jubilatorios quedó formalmente en pausa.
La llave para destrabar esta situación fue la reciente adhesión de Santa Fe al Régimen de Incentivo a la Obra Pública y Reforma (RIOR), un gesto político de Pullaro que habilitó a la administración central a comenzarle a girar anticipos financieros destinados al sistema previsional santafesino. "Esto hizo que el reclamo ante la Corte Suprema quedara momentáneamente suspendido", admiten fuentes del oficialismo nacional, celebrando que bajo este nuevo contexto hoy no exista un conflicto judicial activo entre la Nación y la provincia por ese tema, lo que a su vez elimina cualquier obstáculo para avanzar con el próximo convenio de las rutas.
Al despejar el horizonte judicial de la caja jubilatoria y encarrilar el traspaso de la ruta nacional bajo el paraguas de la inversión privada, Santilli logró eliminar los principales obstáculos que empantanaban la relación con una de las provincias más importantes del mapa productivo. Con esta arquitectura de beneficios mutuos, el Jefe de Gabinete empieza a mostrar su manual de supervivencia parlamentaria, ofreciendo soluciones de gestión diaria a los gobernadores a cambio de gobernabilidad y votos en el Congreso. El exPRO pintado de violeta envía una señal muy clara al resto de los mandatarios provinciales y es que el diálogo está abierto para quienes jueguen dentro del esquema de la Rosada y la intransigencia ya no es la única opción sobre la mesa.




Cinco pibes de Buenos Aires van a representar Argentina en la competencia mundial de oficios en China
Sociedad09 de julio de 2026

Le llueven las medidas judiciales a Adorni por la guita que no puede justificar
Política08 de julio de 2026

