El operativo que la Ciudad necesitaba hace años y que nadie se animó a hacer

 Jorge Macri desplegó 1.500 policías en simultáneo en las 16 villas porteñas en lo que fue el mayor operativo de seguridad de la historia reciente de la Ciudad. El resultado: 27 detenidos, 4 búnkeres narcos cerrados y 25 comercios ilegales clausurados.
17 de mayo de 2026Redacción CentralRedacción Central
whatsapp-image-2026-05-14-at-211528

Este fin de semana se armó algo inédito en Buenos Aires. El jefe de Gobierno Jorge Macri supervisó desde la Villa 31, en Retiro, el despliegue simultáneo de más de 1.500 policías en las 16 villas de la Ciudad, bajo el nombre "Tormenta Negra. El resultado fue concreto: 27 detenidos, cuatro búnkeres clausurados y 25 comercios ilegales cerrados. 

Nunca antes había pasado. "Es la primera vez que hacemos un megaoperativo en las quince villas de la Ciudad", dijo el propio Macri. Y para entender por qué eso importa, hay que arrancar desde atrás.

La Ciudad lleva décadas siendo destino de una migración constante desde el Conurbano y el interior. Gente que llega, se instala en villas que crecen sin control y termina conviviendo —muchas veces obligada— con economías ilegales enquistadas. El Estado miraba para otro lado. Los búnkeres narcos operaban a plena luz. Y los vecinos que laburan y viven ahí la pagaban.

Macri lo reconoció sin vueltas: "Lo de la Villa 31 lo hicimos nosotros, desde Pro, pero nuestra política no funcionó, y hoy lo tenemos que mejorar." No es menor que un jefe de Gobierno admita que su partido la embarró. Y tampoco es menor que en vez de seguir mirando para otro lado, haya decidido hacer algo. 

El objetivo declarado es que la Ciudad "sea una sola, con las mismas obligaciones, los mismos derechos y las mismas reglas para todos, vivan donde vivan". Básico, bah. Pero es exactamente lo que no estuvo durante años. 

La Ciudad destinará en 2026 el 15,4% de su presupuesto a seguridad, unos 2,6 billones de pesos. No es solo un operativo para la foto: hay plata y hay estructura detrás. 

La oposición salió a pegarlo, claro. Pero los vecinos de esas villas —los que trabajan, los que tienen miedo de salir a la noche, los que conviven con el narcomenudeo en la puerta de su casa— hace rato que pedían exactamente esto.

Último momento
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email