La Corte Suprema y los quilombos entre provincias: ¿para qué sirve si no arregla nada?

Los jueces supremos tienen el laburo de resolver los conflictos entre provincias, pero aparentemente no la están rompiendo.
Política27 de septiembre de 2026

Mira, cuando los tipos que armaron la Constitución hace bocha de años pensaban cómo evitar que las provincias se mataran entre ellas, dijeron "bueno, le encargamos todo a la Corte Suprema". Básicamente era la forma de decir "che, dejen de pelearse y que los jueces arreglen". Tiene sentido, ¿viste? Porque antes había guerras entre provincias que era un quilombo total.

La Constitución lo deja bastante claro: las provincias no pueden declararse la guerra ni andar peleándose. Si tienen bardo, va a la Corte Suprema y punto. Si se ponen violentos de verdad, el gobierno federal tiene que meter mano. Es como la regla de oro para evitar que todo se vaya al carajo.

Ahora bien, la Corte fue definiendo con los años cómo funciona este tema mediante sus fallos, especialmente después del caso La Pampa contra Mendoza por el agua en 2017. Básicamente la idea es que en un país donde cada provincia tiene su propia autonomía, tenemos que encontrar la forma de que no se maten entre ellas y que convivan. Suena razonable, ¿no?

El problema es que tendrían que dejar de lado los egos provinciales y los "esto es mío", pero parece que no es tan fácil. Mientras tanto, la Corte intenta hacerlo funcionar en medio de toda esa tensión.

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