Las 5 incógnitas que debe despejar Milei antes de que termine octubre

El futuro de Caputo, el rumbo económico, las PASO, la agenda del Congreso y el reparto de poder interno: las decisiones que enfrenta Milei mientras el Gobierno empieza a jugar el año electoral
10 de octubre de 2026Pablo WinokurPablo Winokur

El tiempo se acorta y el Gobierno entra de lleno en el año electoral. Para las elecciones nacionales falta un montón y es probable que, si leés esto, te parezca un extraterrestre alguien que habla del tema, especialmente cuando un porcentaje muy importante de la gente —la que define la elección— decide su voto en el cuarto oscuro. 

Pero para la política la historia es otra, y hay muchas definiciones que ya se empiezan a tomar. Los caminos del futuro dependen de las decisiones que se tomen en el presente.

1. ¿Caputo sigue en el Ministerio de Economía?

Caputo en apariencia está firme en su cargo; el presidente lo elogia cada vez que puede. Pero subterráneamente pasan cosas. 

Pero hay algunos ruidos dando vueltas. El lunes pasado Milei sumó a una reunión de Gabinete a un economista —Alberto Ades— a exponer sobre cómo ve la marcha de la economía. Es raro que alguien de afuera vaya a una reunión de Gabinete en la que se debería hablar temas sensibles. 

Toto Caputo decidió faltar, aduciendo problemas de salud que luego se curaron y le permitieron ir a la noche a exponer al streaming del Gordo Dan.

La cuestión es que este Ades, en un extenso hilo de tuits, después resumió lo que habló en el Gabinete y lo que antes le habría expuesto a Milei en la Quinta de Olivos.

Caputo viene planteando en distintas reuniones privadas que la economía tiene que reactivarse, pero que hay alguna fuerza oculta que le está impidiendo llegar al boom de los 18 meses de crecimiento histórico. ¿Quién sería esa fuerza? El presidente habla reiteradamente de que no hay que tocar el rumbo.

Paralelamente, voceros paraoficiales empiezan a esbozar críticas a algunos aspectos de la economía. Entre ellas, advierten que no habría que seguir con pronósticos de crecimiento. ¿Es un mensaje a Caputo?

2. ¿Habrá cambios en la política económica?

Acá aparece una segunda cuestión. ¿Cambiar para qué?

Y, en ese caso, parece interesante revisar detalladamente el tuit de Ades, sorpresivo integrante de un kitchen cabinet: se deshace en elogios a Caputo, pero a la hora de analizar la política económica su respuesta parece ser no cambiar el rumbo.

Repasemos su tuit.

Sobre la caída en sectores que mueven la economía real: “El riesgo de analizar estos procesos en equilibrio parcial, concentrándose en los sectores perjudicados, es perder de vista lo que ocurre en equilibrio general”. O sea, no hay que mirar a los perjudicados, sino al promedio. En línea con lo que plantea Milei.

¿Estamos en recesión? “Eso no significa necesariamente que la economía esté destruyendo riqueza. Puede estar reasignando recursos hacia actividades en las que tiene ventajas comparativas”. En línea con Milei.

¿Cómo hay que evaluar la política económica? “Juzgar sus resultados exclusivamente por lo que sucede con los sectores que pierden protección o competitividad equivale a ignorar los beneficios para los consumidores, las oportunidades de expansión de otros sectores y las ganancias potenciales de productividad del conjunto de la economía”. Es básicamente el libro Economía en una lección, de 1946, que Milei les repartió a los legisladores hace un mes.

¿Qué hay que hacer para ayudar a las empresas que están cerrando? “Quizás haya espacio para seguir avanzando en la eliminación de trabas regulatorias como lo hace el ministro Sturzenegger”. Beneficios fiscales: cero.

¿Qué les responde a los economistas —incluso ortodoxos— que critican el modelo? “Quizás podríamos dedicar un poco menos de energía a marcar diferencias y un poco más a explorar soluciones. En la Argentina no falta IQ. Tal vez nos falte cultivar más el hábito de ponerlo al servicio de propuestas constructivas”. No parece casual que hable de IQ, metáfora favorita del presidente al criticar a los que critican.

Y después se mete en las políticas concretas. Plantea preguntas que sugieren un cambio de tendencia, pero luego responde con nuevos interrogantes que dejan poco margen para cambios.

“¿Es demasiado restrictiva la política monetaria? (...) ¿o los riesgos para la desinflación y la estabilidad cambiaria siguen siendo demasiado grandes?”

“¿Cómo movilizar el enorme ahorro privado en dólares? Los argentinos mantienen un volumen de moneda y depósitos fuera del sistema bancario”. Según su mirada, el eje de cualquier política debería ser incentivar a que traigan esos dólares.

“Last, but not least, ¿ayudaría un tipo de cambio real más alto? (...) Y si parte de la apreciación real refleja una transformación genuina de las ventajas comparativas de la economía, ¿cuánto margen existe para revertirla de manera sostenible?”.

En síntesis, en la pelea Caputo-Sturzenegger, gana Sturzenegger, que es Milei. Si hubiera cambios en el Ministerio de Economía, no serían para recalibrar el modelo, sino para profundizarlo.

Un dato adicional. En una entrevista que dio a Clarín, Ades sostuvo que no se puede ir al mercado a refinanciar deuda con estas tasas de interés (es decir, con este riesgo país). También alineado con Milei. 

3. ¿Qué pasa con las PASO?

Todo tiene que ver con todo. Si la economía no arranca, nadie quiere quedar pegado a un gobierno en baja. Eso lo entiende Caputo, que también sabe que, sin mostrar gestos concretos de “unidad nacional”, los mercados se le complican; coincide el ala política del gobierno que pide un poco más de flexibilidad ante determinados dogmas. No queda claro cuál es la opinión de Karina.

Los gobernadores piden dos cosas para apoyar la eliminación (o al menos suspensión) de las PASO.

Fondos para financiar la campaña electoral del año que viene.

Garantías de que no van a plantarles candidatos competitivos de La Libertad Avanza en sus distritos. Eso no supondría una alianza electoral, sino simplemente un acuerdo de no agresión.

Lo primero no lo termina de garantizar la Secretaría de Hacienda. La orden de Milei es no comprometer el equilibrio fiscal.

Lo segundo, no lo termina de confirmar la líder política del espacio que es Karina.

El gobierno necesita 37 votos en el Senado para votar la reforma. Y esta semana está un poco más cerca de conseguirlo. Tiene a los 21 senadores de La Libertad Avanza; los gobernadores radicales podrían apoyar y los independientes no tienen muchos incentivos para mantener el esquema actual; el esquema de triple vuelta los perjudica siempre.

4. ¿Cómo desactivar al Congreso?

Estaba prevista una sesión especial el 15 de octubre para votar el rechazo del DNU 70/23 que tiene entre otras cosas los cambios en la ley de tierras. Sería un duro golpe para el gobierno que pondría a la Argentina en un caos. 

Recordatorio: ese fue el DNU con el que Milei inició su gestión y que abarcó temas tan diversos como la ley de tierras, la de alquileres, aspectos de la ley laboral, la autorización a operar a Starlink, limitación al derecho a huelga, etc., etc., etc. En este trámite, el Congreso no puede rechazar solo una parte del DNU: debe aceptarlo o rechazarlo completo. 

Es tan complejo el entramado, que la cantidad de problemas que se generan si se da de baja ese decreto podría afectar al gobierno entero. 

El fallo de la Corte sobre la ley de tierras deja en suspenso esa ofensiva parlamentaria. Es probable que esa sesión se termine cayendo. 

Es clave que el Congreso se pueda abocar a los temas que realmente le interesan al Gobierno: reforma del Banco Central, presupuesto 2027 y eliminación o suspensión de las PASO.

5. ¿Cómo queda el poder al interior del Gobierno?

Hay algunos cambios subterráneos. En los últimos días Santiago Caputo volvió a tuitear como antes. También activó el Gordo Dan y todo el ejército de trolls oficialistas.

El 13 de octubre Milei va a hacer un recital para rememorar lo que fue el Movistar Arena previo a las elecciones de octubre de 2025. No están claros los detalles, pero las fuerzas del cielo (que comanda Santiago Caputo) siempre están metidas en ese tipo de movidas.

El asesor volvió a firmar sus tweets con el clásico TMAP (todo marcha de acuerdo al plan).

El viernes por la tarde Milei se juntó con Bullrich. Fueron dos horas de conversación. 

“se pudo hablar de los temas que más preocupan y donde el Presidente se mostró muy abierto a escuchar y analizar”, dijeron en su entorno. También cerró su tuit con un TMAP. Caputo lo retuiteó.

¿Se trata de una estrategia de Milei para volver a subir al barco a los alfiles que le fueron leales durante su mandato? ¿Implica una apertura interna del presidente? ¿O es más de lo mismo? Por ahora no hay respuestas claras. 

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