La declaración jurada de Adorni: la bomba neutrónica que ni el Mundial puede tapar

El Jefe de Gabinete mostró sus números y dejó más dudas que certezas. La encuesta que más preocupa al Gobierno, los aliados que sacan los pies del plato y una nueva denuncia judicial contra la esposa de Adorni. 
 
Opinión12 de junio de 2026Pablo WinokurPablo Winokur
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Al final Adorni presentó su declaración jurada. Fue mucho más fuerte de lo esperado: no solamente por el contenido sino por la forma. El tipo dijo que invertía en bitcoins desde hacía mucho tiempo (¿por qué no lo dijo antes?) y que no lo declaró –“como la mayoría de los argentinos de bien”- para evitar que los políticos le roben; omitió aclarar que desde 2023 él es uno de los responsables de prevenir ese tipo de fraudes. 

En la declaración jurada Adorni blanquea el departamento de Caballito que compró con su esposa, la casa en el Country Indio Cua y que no vendió el departamento de Parque Chacabuco. También ratifica que le pidió plata a dos desarrolladores inmobiliarios y a sus madres jubiladas. 

Pero lo más llamativo es que formaliza que (luego de esas compras) le quedaron 216 mil dólares. Los que conocían a Adorni en su vida anterior dicen que no era un hombre que tuviera esa disponibilidad de plata. 

Las explicaciones no cierran. Y la idea de que estábamos frente a un experimentado trader contrasta con la realidad del Jefe de Gabinete. 

¿Y si es verdad?

Vamos a suponer que es cierto. Que Adorni hizo esa plata en la actividad privada y no quiso declararlo, fiel a la idea libertaria de que el evasor es un héroe; lo dijo el presidente, textual, ¿Quién es Adorni para desmentirlo?

Aparece en el camino otro problema que tiene la misma -o mayor- gravedad, aunque para el común de la gente sea una cuestión instrumental. ¿A nadie en toda una estructura de Gobierno se le ocurrió preguntarle a quien sería vocero presidencial cuál era su situación patrimonial antes de ponerlo como responsable de dar cátedra de moral frente a la opinión pública? 

Y si se le preguntó, ¿dijo la verdad? ¿a nadie se le ocurrió buscar un plan de contingencia por si esto estallaba? Y si mintió, ¿no hay costo político por haber expuesto al Gobierno de esta manera?

¿Cómo sigue?

El problema es que todo esto tiene repercusiones políticas, que exceden a la cuestión netamente moral.

Primero, la opinión pública. Encuesta de Magement & Fit. El 59.2% de la gente dice que Adorni debería renunciar a su cargo y un 20.3% debería tomar licencia mientras se investiga. 

Según esta misma encuesta, Adorni es el dirigente con peor imagen negativa del país con 63% de rechazo; le sigue en la lista Karina Milei.

El malestar llega al Presidente: un 42.1% dice que Milei lo protege por “poseer información sobre irregularidades internas de gestión” y un 21.9% menciona por la cercanía con él o su hermana. 

Este malestar social se traslada también a la política. La situación de Adorni recibió rechazo unánime de todo el arco político, especialmente de los tradicionales aliados del Gobierno.

El PRO tuiteó: “Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”. Estos tuits son casi firmados por Macri, que tiene 12 diputados y 3 senadores. 

Comunicado del radicalismo: “Quien le miente al Congreso no está en condiciones de conducir el Estado”. Tienen 6 diputados, 10 senadores.

El exgobernador Juan Schiaretti, uno de los líderes de un bloque de 18 diputados, planteó: “Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más”. También tiene 2 senadores.

El tema es que todos estos que salen a repudiar son aliados del Gobierno. Son los que le aportan los votos que necesita para tener mayoría en el Congreso. 

Sin esos aliados políticos el Gobierno pierde la capacidad de aprobar leyes (o sea, gestionar) y se queda sin frenos cuando intentan sacarles leyes en contra. Se vuelve a la situación de 2025, con parálisis institucional, inestabilidad política y -colateralmente- ruidos en la economía. Le sale caro a Milei sostener a Adorni.

Nuevos frentes judiciales

Hacia el fin de la semana, el matrimonio Adorni recibió otra denuncia judicial. La presentación fue hecha ante el juez Lijo por la diputada Marcela Pagano, que acaba de ser madre por segunda vez pero está siguiendo el tema; los diputados no tienen licencia por maternidad ni paternidad. 

 “El eje de esta denuncia es un hecho nuevo y autónomo: la solicitud de adhesión de Bettina Julieta Angeletti, cónyuge del Jefe de Gabinete, al régimen de la Ley 27.799 (‘inocencia fiscal’), formulada el 31 de mayo de 2026, en momentos en que se encuentra bajo investigación judicial por los contratos de su consultora con proveedores del Estado”, aclara la presentación.

Traducción: la denuncia dice que Angeletti, esposa de Adorni, no puede aplicar a un régimen de inocencia fiscal porque está siendo investigada porque -según indica Pagano- su empresa +Be recibió pagos por empresas proveedoras del Estado por una serie de capacitaciones: 

Grupo Datco: vende soluciones tecnológicas al BCRA, Aysa, entre otros.

National Shipping: una naviera contratista de YPF S.A.

Grupo Foggia, productora vinculada a la privatización del predio de Tecnópolis

“La totalidad de las contratantes son empresas que prestan servicios al Estado Nacional, de modo que los pagos dirigidos a la consultora de la esposa del Jefe de Gabinete admiten ser leídos, prima facie, como la contraprestación de un acto funcional o como el vehículo de un enriquecimiento incompatible con la función pública”, dice el escrito.

Habrá que ver cómo avanza esa causa.

El frente interno1

El último frente es el interno. Adentro del propio Gobierno no gusta cómo se está manejando el tema. Es sugestivo el silencio de Santiago Caputo y sus laderos; Patricia Bullrich firmó una tregua y no va hacer más declaraciones públicas, aunque cree que debería dar un paso al costado para no afectar al Presidente.

El 24 de junio están convocando a una sesión especial en diputados para intentar echar al Jefe de Gabinete.

Victoria Villarruel pidió públicamente que Adorni vaya al Senado a dar explicaciones. El confirmó en una cumbre de la mesa política que va a ir en julio.

Villarruel hizo un pedido “en forma fehaciente y formal” para que se presente en junio, que es cuando le tocaría. Convocó a una reunión de labor parlamentaria para este miércoles para discutir el tema. 

La situación política interna y externa, y la situación judicial se complican para Adorni y para el Gobierno; también la opinión pública. Hay hechos que no pueden ser tapados ni siquiera por el Mundial.

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