---
canonical_url: "https://esposta.com.ar/contenido/315/macri-devolvio-mas-de-600-casas-tomadas-lo-que-ningun-gobierno-porteno-anterior-"
title: "Macri devolvió más de 600 casas tomadas: lo que ningún gobierno porteño anterior se animó a hacer"
article_type: "NewsArticle"
description: "El desalojo en Floresta de esta semana es uno de los más de 621 operativos que la Ciudad ejecutó desde diciembre de 2023. Más de uno por día hábil. Los números hablan solos, pero la política detrás de ellos también merece leerse bien."
main_image: "https://esposta.com.ar/download/multimedia.normal.8c7303201b734d57.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-05-28T22:40:00-03:00"
date_modified: "2026-05-28T22:44:18-03:00"
author_name: "Redacción Central"
author_url: "https://esposta.com.ar/usuario/2/redaccion-central"
category_name: "Política"
category_url: "https://esposta.com.ar/categoria/5/politica"
---

# Macri devolvió más de 600 casas tomadas: lo que ningún gobierno porteño anterior se animó a hacer

![20260514075751_macri-jorge-con-policias](/download/multimedia.normal.8c7303201b734d57.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*20260514075751_macri-jorge-con-policias*

El martes, la Policía de la Ciudad desalojó una vivienda en el barrio de Floresta que llevaba años tomada. El inmueble, ubicado en Bahía Blanca y Bacacay, funcionaba como hotel informal y taller textil clandestino. Los ocupantes no pagaban el alquiler desde julio de 2022 y el desalojo tenía sentencia firme desde 2023. Dicho así suena a una noticia más. Pero es parte de algo mucho más grande que viene pasando en la Ciudad desde hace más de dos años y que la mayoría de los medios trata como episodios aislados en lugar de leerlo como política sostenida.

Porque eso es lo que es. Una política. Con números, con dirección y con decisión política detrás.

**El dato que te cambia la perspectiva**

Desde el 12 de diciembre de 2023 hasta principios de marzo de 2026 se registraron 621 desalojos que afectaron a 4.482 personas, lo que equivale a más de un desalojo por día hábil en la Ciudad. No es una racha. Es un ritmo.

"En menos de dos años recuperamos 500 propiedades, una por día hábil. En la gestión anterior se hacían 30 al año, como mucho", dijo Macri en noviembre de 2025, con referencia directa a la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. Y a esa altura ya habían superado esa marca: a fin de 2025 se habían alcanzado más de 550 propiedades recuperadas, y a principios de 2026 la cifra ya superaba las 600.

Para ponerlo en perspectiva: 30 desalojos anuales vs más de 300. No es una diferencia de grado. Es una diferencia de filosofía de gestión.

**Por qué antes no se hacía y ahora sí**

Acá está la clave que muchos análisis se saltan. No es que antes no se podía. Es que no se quería.

Desalojar tiene costo político. Aparecen organizaciones sociales, algunos medios lo presentan como "familias en la calle", y la imagen del Estado expulsando personas es fácil de convertir en polémica. La salida cómoda para cualquier gobierno fue mirar para otro lado. Dejar que los años pasaran, que las sentencias durmieran en los juzgados, que los propietarios legítimos siguieran sin poder usar lo que era suyo.

"Así como terminamos con cortes, piquetes y acampes para garantizar la libre circulación y combatimos la ocupación del espacio público y la venta ilegal, tenemos la decisión política de terminar con las usurpaciones", declaró Macri. Y agregó algo que resume todo: "La regla es clara: en la Ciudad, la propiedad privada se respeta y la ley se cumple."

No es retórica vacía. Es una definición que se ejecuta con operativos reales, todos los días hábiles.

**Los casos detrás de los números**

Cada desalojo tiene una historia de propietarios que llevaban años sin poder entrar a lo que era suyo. Omar González, 72 años, había escrito una carta al Jefe de Gobierno pidiéndole que lo ayudara a recuperar su propiedad en Balvanera, usurpada desde 2014. Un mes después de la carta, la Ciudad le restituyó el inmueble que había estado tomado por más de 12 años.

Entre los bienes restituidos también figuran ex hoteles en Constitución, San Telmo y Flores; la llamada Galería del Terror en Nueva Pompeya, ocupada durante 20 años; un predio de 2.500 metros cuadrados en Paseo Colón y San Juan; y propiedades en Almagro, Palermo, La Boca, Villa Crespo, Barracas y Once. El mapa cubre toda la Ciudad, no solo los barrios del sur.

El caso de Floresta de esta semana entra en esa misma categoría: la propietaria había denunciado amenazas previas al desalojo, y la Guardia de Auxilio clausuró la propiedad por riesgo de derrumbe. O sea: no solo vivían ilegalmente en la casa de otra persona. La habían deteriorado hasta ponerla en riesgo estructural.

**El argumento de la oposición y por qué no cierra**

La crítica más frecuente es que los desalojos generan personas en situación de calle. Es un argumento que hay que tomar en serio, pero que tiene un problema: confunde el síntoma con la causa.

La Red de Atención del Gobierno porteño censó a las personas que estaban dentro del inmueble durante el procedimiento de Floresta. No es la primera vez: en cada operativo hay un protocolo de atención social para los desalojados. El Gobierno no ejecuta y se va. Hay contención.

Pero el argumento de fondo es más simple todavía. Una persona que ocupa ilegalmente la propiedad de otro no tiene derecho a que el Estado la deje ahí porque le solucionaría un problema habitacional a ella mientras le genera uno enorme al propietario legítimo. Esa lógica — que prevaleció durante años — implica que el Estado elige quién tiene más derechos. Y la respuesta de Macri es que la ley no funciona así.

**La frase que define la postura**

"Si quieren okupar, vayan al Conurbano; acá no", dijo Macri en enero de 2026 durante una recorrida por un edificio del CONICET que había sido recuperado. La frase generó polémica, claro. Pero también expresa algo que muchos porteños piensan y que ningún gobierno anterior se había animado a decir en voz alta: que hay una diferencia entre lo que pasa en la Ciudad y lo que pasa en la provincia, y que esa diferencia se sostiene con decisiones concretas.

No es chauvinismo porteño. Es una definición de gestión: la propiedad privada se respeta, las sentencias judiciales se ejecutan y el Estado no mira para otro lado cuando alguien ocupa lo que no le pertenece.

**Qué sigue**

El año 2025 registró un incremento del 26% respecto de 2024 en cantidad de desalojos. Y de sostenerse el ritmo de 2026, sería el año con mayor cantidad de operativos desde que Macri asumió.

El de Floresta no es el último. Es uno más en una política que lleva más de dos años ejecutándose sin pausa, barrio por barrio, sentencia por sentencia. Lo que cambió no es la ley — esa siempre estuvo. Lo que cambió es que alguien decidió aplicarla.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
