Piden procesar a médica forense por colaborar en una maniobra que terminó incriminando a policías

La fiscalía acusa a una médica de haber ayudado a un instructor de perros condenado a falsificar pruebas en la causa del joven Facundo Astudillo Castro.
Judicial23 de octubre de 2026

En el caso de Facundo Astudillo Castro, el fiscal Santiago Ulpiano Martínez pidió que procesen a Emma Virginia Creimer, una médica forense, por supuestamente haber colaborado con Marcos Darío Herrero. Herrero ya fue condenado a siete años de prisión por falso testimonio agravado, que básicamente significa que mintió bajo juramento para perjudicar a otros. La fiscalía sostiene que entre los dos armaron una maniobra para hacerle parecer que hallaban pruebas falsas vinculadas con la víctima.

El asunto se centra en lo que pasó el 18 de febrero de 2021 en el destacamento policial de Teniente Origone. Allí, durante una inspección, Creimer encontró una pequeña piedra negra llamada turmalina que después fue presentada como un colgante de Facundo. Lo curioso es que ya habían revisado ese lugar dos veces sin encontrar nada, pero cuando Creimer insistió en hacer una tercera búsqueda, apareció la piedra. Según la fiscalía, la médica sabía que la piedra estaba ahí porque una gendarme declaró que Creimer le preguntó si estaban buscando "la turma" antes de que la encontrara.

La fiscalía cree que esto no fue casualidad. El fiscal notó que Creimer fue quien realmente encontró la piedra, no el perro de Herrero, a pesar de que supuestamente era el animal quien debería haberla detectado. Además, cuando la hallaron, Creimer pidió agua para limpiarla, lo que según la acusación fue una mala práctica forense que pudo haber borrado pistas. El fiscal también subrayó que la piedra estaba completamente sucia y no había nada que la diferenciara de cualquier otra roca o basura.

Acá viene lo importante: luego descubrieron que esa turmalina no pertenecía a Facundo. Los análisis posteriores mostraron que aunque era turmalina, no encajaba con otra piedra similar hallada antes y no tenía características que permitieran decir que provenían del mismo collar. Dicho de otra forma, fue una prueba falsa presentada como verdadera.

La acusación sostiene que Creimer no solo encontró la piedra, sino que fue parte de un plan coordinado con Herrero para que sus declaraciones falsas sobre las habilidades de su perro tuvieran apariencia de verdad. El fiscal dice que sin ese objeto falso recuperado de esa manera, la mentira de Herrero no habría tenido credibilidad ni impacto. Durante su interrogatorio, Creimer negó haber conocido previamente dónde estaba la piedra o haber participado de nada raro, pero la fiscalía sostiene que los videos, las actas y los testimonios demuestran lo contrario.

El juez que condenó a Herrero ya había señalado que era extraño que fuera precisamente la médica forense y no el perro quien encontrara un objeto tan pequeño. Además, ese lugar ya había sido revisado exhaustivamente antes, y pasar once meses sin que se preservara bien una escena hace muy difícil que cualquier objeto encontrado tenga relación real con Facundo. Con todo eso, Martínez consideró que hay suficientes indicios para pedir el procesamiento de Creimer como partícipe necesaria del falso testimonio agravado.

Si la procesan, Creimer enfrentaría una condena de entre 1 y 10 años de prisión. El procesamiento es una etapa judicial donde un juez decide que hay suficiente evidencia para ir a juicio. Eso no significa que sea culpable todavía, sino que la causa avanza hacia un debate oral donde se analizarán todas las pruebas. El caso está en el Juzgado Federal N°1 de Bahía Blanca.

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